Es el Madrid castizo, abierto, transigente, hospitalario y campechano que ha visto recorrer sus calles a Lope de Vega, Calderón, Benavente, Quevedo y Goya y donde sus huellas quedan plasmadas en la calle Huertas, a 5 minutos andando del Hostal La Vera, una zona rehabilitada y que representa una de las principales áreas de la “noche madrileña” con un ambiente selecto junto a la Plaza Santa Ana y muy cerca de otras zonas de “marcha” como la Latina, a 15 minutos caminando desde el Hostal.